jueves, 1 de julio de 2010

Atentado al miocardio

4 comentarios

Las transmisiones radiales, desde que Marconi se paró en la azotea de la casa con un pedazo de alambre de cobre, están ligadas a la emoción. Sobrados ejemplos, como el de la "Guerra de los mundos" que emitió Orson Welles o la transmisión de las elecciones de 1994 por parte de CX 36 Centenario (No hablaremos del famoso veredicto de Canal 10, estigma que aún conserva...)

Y en el terreno de la emoción, angustia o ataque de ansiedad, entran los relatos de fútbol. En el caso de nuestra patria, estamos acostumbrados a triunfos en blanco y negro acompañados de relatos que vienen desde el confín de los tiempos. Relatos de Carlos Solé en Maracaná (antes del famoso "Entregate Carlitos por favor"...) Heber Pinto o Humberto de Vargas (Sí....había conformado una dupla con Amadeo Otatti de comentarista…) Alberto Kesman con el gol de Aguirre, Muñoz con el penal de Tony Gómez en 1988, relatos lindantes con la locura generalizada y con tufo a garganta hecha pedazos.
Porque el relator de fútbol es un versero y cuentista, y eso se evidencia sencillamente. ¿Por qué el 96% de los uruguayos, baja la tele y prende la radio? Una práctica tan nuestra como la de aspirar a un puesto en el Banco República de portero o conseguirse una vieja con plata que te mantenga.
Pero volvamos a la radio. Después de resolver el tema del "Delay" escuche el relato. Una pelota trancada en el mediocampo se vuelve un "olor a gol" en la puerta del área, un "puede venir" es en realidad la imagen de un cambio de delantero por defensa, ya que nos están apedreando el rancho. El relator te pinta una realidad paralela, una emoción en cada pelota, un país que vale la pena ya que estamos entre los ocho mejores del mundo.
Los comentaristas son capítulo aparte. Izo la bandera del Gran Lalo Fernández, quien en las condiciones más benévolas siempre estaba quemado, contrario al Toto, que se menea según de como venga la corriente. El comentarista es como la figura académica del relato. Un atisbo de razón ante la locura del relato. Lo comprobable frente a la magia y la ilusión (Parezco Scelza usando sinónimos).
Mientras Kesman se baja uno "de la perdíz" en el entretiempo (bien merecido lo tiene), Yanuzzi te baja a tierra y te dice subliminalmente que no hay que confiarse o que Suárez es el mejor nueve de la historia, superando al de los Supercampeones.
Entonces… ¿qué preferimos?
Los augurios de un "relato feliz" (CX22 dixit) con la poesía de Julio Toyos y la trivia de Julito Gard. Los relatos del Tío Aldo, Goñi y Karslián, González Márquez y Piñeyrúa.
Todos mentirosos, todos te pintan una realidad paralela. Preferimos eso, a Jokas en el 12 y Alvarez de Ron con su delfín (Herrera) utilizando metáforas que piensan originales.
"Prendí la radio como en un ritual…"

Ideal para un ataque al miocardio.





Está Acoplando 2010 se congratula a sí mismo, por el lujo de vestir sus páginas con la pluma aguda de Subcomandante Popi. Uno de los exponentes jóvenes más valiosos e independientes del periodismo uruguayo.
Gran periodista, no tan buena persona.


Está Acoplando no se hace responsable si lo denuncian, por ejemplo. Creo que queda claro.

Imagen de: manyacapo.com

4 comentarios :

  1. Aprovecho la volada para recordar, creo yo, al más grande: Ruben Casco

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  2. Otro, Néstor Moreno Mederos.

    Hace poco le hicieron una muy buena nota en abrepalabra

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